MANUEL DOMINGO Y SOL

Manuel Domingo y Sol nace el 1° de Abril de 1836, día de viernes santo. Fueron sus padres Francisco Domingo Ferré y Josefa Sol Cid. Fue bautizado el día siguiente de su nacimiento, sábado santo, en la parroquia del Sagrario de la Catedral, y confirmado de manos del Arzobispo de Tarragona, Don Antonio F. Echánove y Zaldívar, en 1845.

Ingresa en 1851 al Seminario Diocesano "Santiago y San Matías" para los estudios filosóficos. Recién entrado en el Seminario Mayor, en 1° de Teología, Don Manuel recibe la primera clerical tonsura el 26 de marzo de 1852, en la capilla del palacio episcopal y de manos del obispo de la diócesis, Damián Gordo y Sáez. Cinco años más tarde, el 18 y 19 de diciembre de 1857, le concederá las restantes órdenes menores y el subdiaconado en Tarragona el arzobispo de aquella archidiócesis José Domingo Costa y Borrás. Don Manuel se ordenaba a título de patrimonio.

El 24 de septiembre de 1859 el obispo de Vich, Juan Castañer y Ribas, confería a Don Manuel el sagrado orden del diaconado en la iglesia de Nuestra Señora de aquella ciudad.

Don Manuel recibe la ordenación Sacerdotal, cuando contaba 24 años, el 2 de junio de 1860, en la iglesia del Jesús de Tortosa. Siete días más tarde, el día 9, dice su primera misa solemne en la iglesia de San Blas, vecina a la capilla del Angel y a su propia casa.

Mosén Sol siguió cursando un año de derecho en el seminario después de su ordenación. Se dedicó con redoblado interés a la catequesis. Recorrió la diócesis como misionero llevando a los pueblos la Palabra de Dios.

El 7 de marzo de 1862 tomó posesión del primer destino oficial como regente de La Aldea. La Aldea era un lugar de breve recinto, a 13 Kilómetros de Tortosa.

Mosén Sol se entregó de lleno a la tarea pastoral. Don Manuel basa su vida apostólica en dos principios fundamentales: "Seamos todos auxiliares de Jesucristo". "El Señor no quiere hacer nada sin nosotros".

Entre los muchos trabajos pastorales que realizó Mosén Sol podemos mencionar los siguientes: Funda la Juventud Católica Tortosina (1869); dirige la congregación de San Luis (1880); gran apóstol de la prensa: funda las Escuelas Nocturnas para obreros y artesanos; ejerció el apostolado de la Confesión en gran escala. Director Espiritual vocacional de gran fama. Apóstol de la Reparación: preventiva, sacramental y compensativa. Si la acción que desarrolla en Tortosa, dentro del apostolado seglar, va llenando su tiempo y sus preocupaciones, no por ello deja de pensar en proyectos de más alta envergadura tanto a nivel diocesano como nacional.

Durante el curso 1872-1873 tiene lugar un encuentro famoso entre Mosén Sol y el joven seminarista Ramón Valero Carceller. Encuentro, éste, que a la larga iba a provocar la fundación del Colegio de Vocaciones Eclesiásticas de San José de Tortosa. Este Colegio de Vocaciones tendría como fin principal el de ayudar a los seminaristas pobres de Tortosa a continuar sus estudios filosóficos y teológicos de cara al sacerdocio. Más tarde Don Manuel fue fundando los Colegios de San José en Valencia, Murcia, Orihuela, Roma (Italia), Plasencia, Almería, Lisboa, Burgos, Toledo. La existencia de los Colegios de San José fue para Don Manuel el modo de realizar la empresa de la gloria de Dios, que había proyectado para el bien de la juventud eclesiástica en las diócesis.

Don Manuel ha encontrado la piedra preciosa y, como el buen mercader, vende todo para comprarla. Para él todo lo demás va a ser secundario: "La obra del fomento de vocaciones debe absorber toda mi vida". Nos dice también Mosén Sol: "La formación del clero es lo que podíamos decir la llave de la cosecha en todos los campos de la gloria de Dios".

El trabajo por las vocaciones eclesiásticas le ocupó mucho de sus fuerzas apostólicas. Pero ese trabajo no se podía emprender a solas. Se debía hacer en consonancia con otros que pensasen más o menos igual. Hacía mucho tiempo que le rondaba la idea. El 29 de enero de 1883, después de celebrar misa en el convento de las Clarisas, se convenció de su necesidad. Unos meses más tarde, junto con otros seis sacerdotes, echaba las bases para la fundación de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos. Con estas sencillas y precisas palabras nos lo cuenta él mismo: "Jesús sacramentado me inspiró la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos el día 29 de enero de 1883, a las siete y media de la mañana... estuve bajo la influencia de aquella inspiración sobrenatural dos días".

Con la fundación de la Hermandad encuentra Don Manuel el medio más apropiado para ir extendiendo poco a poco su obra de vocaciones, traspasando con ello los límites de su diócesis de Tortosa, y, sin que al principio lo pensara, dándole aires de movimiento, primero nacional, y luego, con el tiempo, internacional. Mosén Sol y su carisma jamás pasarán de moda, porque nunca es moda lo fundamental, lo nuclear, lo más urgente y necesario para la Iglesia. "Hoy día es necesario -dice Juan Pablo II- hacer nuevas generaciones de candidatos al sacerdocio, de futuros sacerdotes.".

Tortosa, 25 de enero de 1909. A la una de la tarde murió Don Manuel Domingo y Sol. Quizá su muerte quede resumida en las palabras que, ante su cadáver, no pudo reprimir el primer sacerdote que lo vio: "Ahora es cuando descansa Mosén Sol. Bien merecido lo tiene. Desde el cielo se interesará por nosotros".

Fue declarado Venerable, con la publicación del Decreto de sus virtudes heroicas ante S.S. el Papa Pablo VI, el día 4 de mayo de 1970. Y el Papa Juan Pablo II lo declaró Beato el 29 de marzo de 1987, calificándolo de "el santo apóstol de las vocaciones sacerdotales". Ya está introducido el proceso de su canonización.

 Oración. (para conseguir gracias por intercesión del Beato Manuel Domingo y Sol).

Oh Dios que descubriste
al Beato Manuel Domingo y Sol
el profundo sentido de toda vocación,
en especial de la vocación sacerdotal
suscita por su intercesión
decididos apóstoles de las vocaciones
y generosas respuestas a tus llamadas.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.



 


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