Las sectas religiosas, un tema polémico entre los fieles

Las sectas religiosas, un tema polémico entre los fieles

Las sectas han existido desde siempre, en todas las culturas. El propio cristianismo comenzó como una secta. La decadencia de la civilización romana y de su religión oficial favoreció la aparición de grupos agnósticos y de religiones de misterios. Las que hay de todos los tipos y para todos los gustos.

Valiéndose del sentimiento general de frustración, de la desesperada búsqueda de un mundo mejor de millares de individuos, líderes carismáticos e inescrupulosos no vacilan en humillar, torturar, destruir física y psíquicamente a sus seguidores, y cometer crímenes más atroces en nombre de un dios.

Fraude, prostitución, tráfico de armas, de drogas, espionaje, exterminio de minorías étnicas, trata de blancas y de niños, son algunas de las actividades que en realidad realizan los más prominentes “profetas” o “salvadores del mundo” de los últimos tiempos con su porno casero súmamente peligroso.

Si bien todas estas sectas pseudo religiosas, ya sean de tendencia cristiana, de inclinaciones orientalistas, de tendencia medicinantes, o de tendencia hacia lo oculto, tienen sus peculiaridades; todas ellas coinciden en que son apocalípticas, todas ellas predican el fin del mundo y muerte con liberación.

Entre las sectas religiosas más polémicas se encuentran “Los Niños de Dios”, también conocida como “La Familia Internacional”. El nacimiento de esta secta se da en el marco de desorientación y confusión de las jóvenes generaciones norteamericanas y en medio de una sociedad opulenta, incapaz de satisfacer sus inquietudes existenciales. Es uno de los primeros movimientos que nace “por Jesús” en 1968. Fred Jordan y David Brandt Berg fueron sus fundadores.

Las formas de reclutar a sus adeptos fueron variadas, pero una de las más llamativas fue la adquisición de varias discotecas, donde aparecían chicas bailando con el torso desnudo, atrayendo a cientos de jóvenes que en forma más o menos disimulada recibían el mensaje del profeta. El sexo se convirtió en el principal imán para atraer a los adolescentes.